¿Dónde se encuentra Samanea Wellness Resort?
En las montañas de Cardamomo, en la provincia de Pursat, en una de las mayores zonas naturales intactas de Camboya, Samanea Wellness Resort se ha posicionado como uno de los nuevos referentes del lujo sostenible en el sudeste asiático. El complejo se extiende sobre unas 40 hectáreas dentro del área de conservacion de Cardamomo, una de las últimas grandes extensiones de selva primaria del continente, conocida por su altísima biodiversidad y su carácter aún poco explorado por el turismo convencional.
La filosofía del proyecto se articula en torno a tres ejes —bienestar, nutrición y sostenibilidad—, con la intención de integrar hospitalidad de alta gama y conservación del entorno natural.
Villas privadas rodeadas de naturaleza
El resort cuenta con 32 villas privadas distribuidas de forma dispersa en la vegetación, diseñadas para ofrecer privacidad y una inmersión directa en el paisaje tropical. La arquitectura combina líneas contemporáneas con materiales locales, buscando minimizar el impacto visual y ambiental.


Las estancias se complementan con instalaciones orientadas al bienestar —spa, yoga, fitness y espacios de meditación— y con una propuesta gastronómica basada en producto de proximidad procedente de sus propias granjas ecológicas, lo que refuerza un modelo “farm-to-table” prácticamente autosuficiente.



Experiencia wellness y retiros transformadores
Más allá del alojamiento, Samanea Wellness Resort funciona como puerta de entrada a uno de los ecosistemas más relevantes de Camboya. Desde el resort se organizan excursiones guiadas por la selva, rutas hacia cascadas ocultas y actividades vinculadas a la observación de fauna y la conservación del territorio. La región de los Cardamomos es conocida por albergar especies en peligro como elefantes asiáticos, gibones o aves tropicales raras, lo que convierte cada salida en una experiencia de exploración más que de simple ocio.




Uno de los elementos que más define la experiencia es su enfoque en el bienestar como narrativa global del viaje. No se trata solo de un hotel en la selva, sino de un entorno diseñado para ralentizar el ritmo del huésped, integrando terapias, prácticas de atención plena y contacto constante con el entorno natural. El resultado es un tipo de lujo menos ostentoso y más orientado a la desconexión, donde el paisaje no es un decorado, sino el eje central de la estancia.
Sostenibilidad y compromiso con las comunidades locales.


Estos son los valores claves para la propiedad, más del 80% del personal procede de las comunidades cercanas y el resort integra sistemas de energia renovable y prácticas responsables para preservar la biodiversidad de la naturaleza salvaje


En un contexto en el que Camboya empieza a diversificar su oferta turística más allá de Angkor, Samanea representa una nueva generación de resorts: proyectos de baja densidad, alta inversión en sostenibilidad y fuerte vínculo con el territorio. Un modelo que busca equilibrar exclusividad y conservación en una de las últimas selvas verdaderamente intactas del sudeste asiático.