Que ver en la Isla de la Palma en 7 días

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Written by Marisol Setien

febrero 26, 2026

Que ver en la Palma: volcanes, cielos estrellados y senderos infinitos

Salinas y Faro de Fuencaliente

Aterrizamos en el aeropuerto de la isla, recogimos nuestro coche de alquiler y nos dirigimos al hotel La Palma Princess situado al suroeste de la isla, en 30 minutos llegamos a nuestro destino, una vez instalados decidimos comenzar a explorar la isla. A tan solo unos pocos kilómetros del hotel, en el extremo sur de la isla, se encuentran Las Salinas de Fuencaliente frente al mar, ordenadas en terrazas geométricas que contrastaban con la tierra volcánica oscura, llegamos a media tarde con lo cual disfrutamos de una puesta de sol realmente increíble, en la terraza del bar situado justo enfrente del mar. La entrada es gratuita – de momento-, puedes pasear y visitar libremente las diferentes terrazas y los alrededores y comprobar como se produce de sal de manera artesanal, como se había hecho durante siglos en Canarias, aprovechando el sol y el viento constantes.

A pocos metros se levantaba el Faro de Fuencaliente, donde pudimos aparcar sin problemas, junto al antiguo faro, que quedó dañado tras la erupción del Volcán Teneguía en 1971. Actualmente, el edificio histórico funciona como museo y es necesario pagar entrada para visitarlo.

El volcán de Teneguia esta situado justo detrás del Faro y las Salinas y por eso el entorno estaba claramente marcado por la actividad volcánica; el suelo negro y rojizo recordaba que nos encontrábamos en uno de los puntos más activos y mas jóvenes del archipiélago.

El Roque de los Muchachos

Llegar hasta el Roque de los Muchachos no fue sencillo. Salimos desde el sur por la LP-2 en dirección a Santa Cruz de la Palma y, desde allí, tomamos la LP-4, una carretera estrecha y llena de curvas que ascendía sin descanso entre pinares. A medida que avanzábamos, el paisaje iba cambiando de forma radical. Nos encontramos con mirados casi en cada curva, las vistas eran increíbles y las señales de rutas y senderos se multiplicaban a los lados de la carretera. Tardamos casi dos horas en recorrer unos 75 kilómetros, pasando del nivel del mar a los 2.426 metros de altitud.

Arriba, el cambio fue total. Dejamos el mar de nubes por debajo y el entorno se volvió más árido y abierto. Entonces aparecieron las cúpulas blancas del Observatorio del Roque de los Muchachos, y los Telescopios distribuidos en distintos puntos de la cumbre. Visitamos los telescopios del Cherenkov Telescope Array (CTA), uno de los proyectos científicos más ambiciosos dedicados al estudio de los rayos gamma.

Nos explicaron que estos telescopios no observan los rayos gamma de forma directa. Cuando estas partículas de altísima energía entran en la atmósfera, generan una cascada de partículas cargadas que producen un destello muy breve de luz azul, la llamada luz Cherenkov. Es esa luz la que captan los espejos del telescopio.

El que vimos tenía un espejo de 23 metros de diámetro formado por 198 segmentos hexagonales que actúan de manera conjunta reflejando la luz hacia una cámara central. No hay un ocular tradicional: los datos se registran mediante cámaras de alta velocidad y se envían a centros de procesamiento donde los investigadores analizan la información.El proyecto, inaugurado en 2018 por Pedro Duque, reúne a más de 1.500 científicos de 31 países y, cuando esté completamente operativo, se convertirá en el observatorio de rayos gamma más grande y potente del mundo.

Fue una visita diferente, más técnica, pero muy interesante para entender cómo desde La Palma se estudian algunos de los fenómenos mas energéticos del Universo.

P. Nacional Caldera de Taburiente

Siguiendo la LP-4 dejando en un lateral los Telescopios llegamos hasta el aparcamiento empedrado del Roque, junto a la caseta de información, es el punto mas alto y ahí comienza el sendero que se adentra en la Caldera hasta llegar al Mirador de los Andenes, este punto es de parada obligada porque ofrece una vista 360 no solo de la Caldera, sino también del Teide, La Gomera y la isla del Hierro y por supuesto del volcán de Cumbre Vieja y de la colada que llega hasta el mar, es desde luego el mejor punto de la isla para hacerte de la inmensidad de la Caldera y las proporciones. Tuvimos suerte porque el día estaba despejado y sin viento, unas condiciones inmejorables, el mar de nubes se había quedado por debajo de los 2.000, el famoso fenómeno de la inversión térmica.

Ruta por el Cubo de la Galga

Es una ruta circular que se puede hacer de 9 o 5 km fácil, situada en la parte noroeste de la isla, el sendero se adentra en un bosque de laurisilva, tejos y helechos gigantes , un ecosistema que sobrevivió a las glaciaciones del cuaternario hace mas de 65 millones de años, un lugar único. La humedad, la niebla y el verde intenso hacen de esta ruta un imperdible en la isla.

Poris de Candelaria

Llegamos por la PL-1 hasta la localidad de Tijarafe. Allí hay que tomar un desvío señalizado junto al kiosco El Diablo (LP-118). Es una pista de 3 km muy estrecha y con una fuerte pendiente, así que hay que tener cuidado: bajar en primera e ir frenando continuamente. La bajada se nos hizo eterna porque, además de ser en zigzag, tiene el agravante de que puedes cruzarte con otros coches y con gente que sube o baja caminando.

La otra alternativa es bajar caminando desde el pueblo por un sendero lateral, había bastante gente que lo estaba haciendo por lo que, si tengo que volver quizás lo haría caminando a pesar de la pendiente el paisaje es increible.

Una vez llegados al mirador hay dos zonas de parking para aparcar. Después hay que seguir un camino de unos 10 minutos hasta llegar a la enorme cueva abierta al mar.

El sitio es realmente sorprendente. Dentro de la cueva se encuentran pequeñas casas blancas construidas aprovechando los huecos naturales. En su día fueron refugio de pescadores y almacén para las mercancías; hoy en día están habitadas y reconstruidas, y las utilizan como lugar de recreo y descanso.

Ruta de los Volcanes

Recorrimos parte de la Ruta de los Volcanes, uno de los senderos más conocidos de la isla. El trazado seguía la dorsal de Cumbre Vieja, atravesando conos volcánicos formados en distintas erupciones históricas.

El paisaje era abierto, sin apenas sombra. Caminamos sobre ceniza compactada y coladas solidificadas. Cada tramo mostraba cómo las erupciones habían ido ampliando el territorio insular hacia el sur.

Fue una ruta exigente por la exposición al sol y el viento, pero ofrecía unas vistas increíbles y la posibilidad de ver una hilera de conos volcánicos en un mismo lugar es un lujo.

Volcán San Antonio y Teneguía

San Antonio es un bebé geológico (poco más de 300 años), aunque procede de un volcán anterior de hace más de 3.000 años. No se trata del típico volcán aislado que solemos ver como puede ser el Teide, sino de una dorsal o columna vertebral volcánica (Cumbre Vieja), con más de 120 pequeños conos volcánicos que se alinean a lo largo de una fisura de unos 15 km que ha hecho crecer la isla hacia el sur. Ambos volcanes pertenecen al último tramo de la ruta de los volcanes.

El volcán San Antonio tiene un espectacular cráter de 300 m de diámetro, con un joven bosquete de pinos canarios en su interior. En 1967 despertó de nuevo con tres grandes explosiones de cenizas y azufre y rompió en 40 bocas formando ríos de lava que acabaron por cegar la Fuente Santa (manantial cálido con aguas ricas en minerales), conocida como una fuente caliente, dio el nombre a la localidad de Fuencaliente.

VOLCAN TENEGUIA este es el paisaje más joven de España (no lo vieron ni nuestros bisabuelos)

La erupción volcánica del 26 de octubre de 1971 originó el volcán Teneguía, con forma de herradura, rodeado de seis bocas secundarias que dieron origen a varias coladas lávicas que corrieron hacia el mar y formaron nuevas plataformas y acantilados costeros (hasta 29 hectáreas nuevas ganadas al mar).

Como dato el volumen de material expulsado durante la erupción se estima en 40 millones de m3, equivalente a llenar un campo de futbol, pero de 5.7 kms de altura. En contraste como supervivientes están el antiguo faro y las maravillosas Salinas de Fuencaliente, pero sin embargo hoy en día sobre estos nuevos terrenos volcánicos, existen productivas explotaciones plataneras y viñedos (sustrato de ceniza volcánica conocido como “picon”).

Santa Cruz de la Palma

Recorrimos Santa Cruz de la Palma, fundada en 1493 tras la conquista castellana. Durante los siglos XVI y XVII fue uno de los puertos más relevantes del Atlántico, punto clave en las rutas hacia América bajo el control de la Corona de Castilla. La ciudad prosperó gracias al comercio del azúcar y posteriormente del vino malvasía. En 1558 se estableció allí uno de los primeros juzgados de Indias fuera de la Península, lo que reflejaba su importancia estratégica.

Caminamos por la Calle Real y vimos las casas con balcones de madera que miraban al mar. Visitamos la Iglesia Matriz de El Salvador, construida en el siglo XVI, y entendimos cómo el trazado urbano conservaba la estructura colonial. La amenaza constante de los ataques corsarios en el siglo XVI marcó la arquitectura defensiva y el desarrollo del puerto.

    Mirador de la Cumbrecita

    En el interior de la isla paramos en los miradores de La Cumbrecita, dentro del Parque Nacional. Desde allí se observaba la Caldera desde una perspectiva elevada y frontal.

    El acceso estaba regulado por el número limitado de vehículos, lo que mantenía el entorno tranquilo. Caminamos por senderos cortos señalizados y comprendimos mejor la magnitud de la depresión volcánica.

    Fue una parada breve pero estratégica para entender la geografía central de la isla.

    Volcán de Cumbre Vieja

    Más de la mitad de la actividad eruptiva de Canarias ha tenido lugar en esta dorsal de Cumbre Vieja. La última erupción se produjo en 2021, con el Volcán de Tajogaite, que mantuvo en vilo durante casi tres meses a toda la isla. Vimos cómo el avance de las coladas, procedentes de sus doce bocas, arrasó poblaciones como Todoque o afectó a El Paso, y cómo la lava llegó al mar formando nuevas fajanas, que alcanzaron unas 48,5 hectáreas.

    Actualmente se puede cruzar la nueva fajana, ya que han construido dos carreteras: una a media ladera y otra casi llegando al mar, para facilitar el acceso a Tazacorte y Los Llanos de Aridane. Resultó impresionante atravesar este campo de lava; todavía se ven casas a las que llegó la colada: algunas quedaron completamente sepultadas y en otras la lava se detuvo en la puerta. Fue un espectáculo que no cansaba de observar y que ayudaba a entender la fuerza de la naturaleza.

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