Itinerario MsTravellers Armenia

Armenia, donde se posó el Arca de Noe

User avatar placeholder
Written by Marisol Setien

octubre 16, 2025

Ereván, ciudad con mas 2.800 años de historia

Nuestro viaje a Armenia comenzó mucho antes de volar a Ereván. A lo largo de nuestros viajes por distintos países, hubo muchos momentos que nos hicieron sentir una especie de llamada interior para conocer en profundidad un destino que siempre nos había intrigado. Armenia nos atraía por su historia tan antigua —a veces trágica, pero siempre fascinante—, llena de leyendas, con montañas míticas, paisajes impresionantes y monasterios o fortalezas que parecen suspendidos en riscos y cañones imposibles. Pero, sin duda, lo que más nos cautivó fueron sus habitantes.

Fueron los propios armenios, repartidos por todo el mundo, quienes despertaron nuestra verdadera curiosidad. ¿Sabíais que el famoso cantante Charles Aznavour era armenio? A través de una de sus canciones más conmovedoras, “Ils sont tombés”, denunció el genocidio que acabó con la vida de más de un millón y medio de sus compatriotas en 1915.

Recorrer Ereván es como sumergirse en un collage de épocas, texturas y colores. Desde que llegamos, nos llamó la atención ese tono rosado que parece envolverlo todo. Luego supimos que no era casual: le dicen la «ciudad rosa» por la piedra de toba con la que están construidos muchos de sus edificios, sobre todo los de la era soviética. Cuando el sol cae, la ciudad se tiñe de una luz cálida que la hace todavía más especial.

Lo que más nos sorprendió fue la mezcla de estilos. En una misma caminata podemos pasar de construcciones monumentales, con ese aire imponente típico del período soviético, a modernos edificios de vidrio y acero que reflejan el cielo. Y, de pronto, giramos en una esquina y nos topamos con una calle estrecha, casas bajas, murales de arte urbano y un café escondido que parece sacado de otra ciudad. Así es el casco antiguo: más bohemio, relajado y con mucho encanto.Uno de los lugares que más disfrutamos fue la Plaza de la República. Es el corazón de Ereván, un espacio amplio, lleno de vida, rodeado de edificios históricos. Por la noche, el espectáculo de las aguas danzantes nos atrapó por completo —una de esas cosas simples pero memorables que uno no se quiere perder.

Alrededor del Lago Sevan

Ereván, se puede considerar el  punto de partida para recorrer el país, las distancias son muy cortas – tiene la superficie de Galicia- y se pueden visitar las fortalezas, monasterios, cementerios, lagos y ciudades en el día y regresar a dormir a la capital. 

A dos horas en coche se llega al lago Sevan, lugar de veraneo de los armenios. Durante nuestro recorrido por los alrededores del lago Seván, uno de los lugares que más nos impactó —y no lo esperábamos— fue el cementerio de cruces de Noratus. Está algo apartado, en un pequeño pueblo a orillas del lago, y tiene ese aire silencioso y solemne que hace que uno baje la voz sin darse cuenta.

Lo primero que nos llamó la atención fue la cantidad de khachkars, esas cruces talladas en piedra que son tan características de Armenia. Hay cientos, tal vez miles, cada una con sus detalles únicos. Algunas están cubiertas de musgo, otras inclinadas por el paso del tiempo, pero todas cuentan una historia. Caminar entre ellas es como recorrer un museo al aire libre, solo que aquí el arte no está colgado en paredes, sino esculpido directamente en la roca.

Nos detuvimos muchas veces a observar los relieves: símbolos cristianos, motivos vegetales, escenas de la vida cotidiana… Todo tallado con una delicadeza que impresiona, sobre todo al pensar que algunas de esas cruces tienen más de mil años. Y lo más bonito es que no hay una sensación lúgubre. Al contrario, se respira paz, como si las piedras hablaran bajito y sin prisa.

«No existe más que un Armenia, y esa es nuestra patria». Esta frase refleja el fuerte sentido de identidad nacional y el orgullo que sienten muchos armenios, tanto dentro como fuera del país. 

Anónimo

4 lugares imperdibles

  • En la ciudad, es imprescindible visitar “La Cascada”, escalinata de 300 metros de desnivel construida en la época soviética en piedra caliza, formada por diferentes terrazas, cada una de ellas muestra diferentes esculturas, construcciones y cascadas que unido a las increíbles vistas que ofrecen del Monte Ararat hacen del lugar un sitio mágicoThis is an unordered list built with GenerateBlocks
  • Durante nuestra visita al Museo del Genocidio en Ereván, las imágenes que vimos nos dejaron sin palabras. El dolor, la desesperación y la muerte que reflejan las fotos colgadas en sus muros son difíciles de describir. Comprendimos por qué, incluso cien años después, sigue viva la lucha por el reconocimiento internacional de aquel horror. Lo sentimos muy de cerca gracias a los relatos de nuestra guía, de nuestro conductor y de las personas del museo con las que hablamos. Escuchar sus historias, tan duras y personales, fue una experiencia que nos marcó profundamentt is using svg icons instead of standard bullets
  • Echmiadzin: A unos 20 km de Ereván, Echmiadzin es la sede de la Iglesia Apostólica Armenia y alberga la catedral más antigua del mundo, impresionante conjunto monástico data del siglo IV y V, estaba en obras pero aun asi pudimos contemplar la majestuosidad del lugar.
  • El templo que «mira» al Monte Ararat : Monasterio de Khor Virap 

Khor Virap, donde la historia se encuentra con el silencio

Desde el momento en que salimos hacia el sur, el monte Ararat nos acompañaba en el horizonte, tan inmenso que parecía flotar sobre la tierra. El camino hasta el Monasterio de Khor Virap es tranquilo, rodeado de campos y pequeños pueblos, y poco a poco el paisaje empieza a ganar ese aire místico tan típico de Armenia.

Cuando el monasterio aparece a lo lejos, sobre una colina solitaria, no parece gran cosa… hasta que te detienes y levantas la vista. Frente a él, el Ararat se alza imponente, cubierto de nieve, y de pronto todo cobra sentido. Entiendes por qué este lugar es tan especial.

Al entrar, el ambiente cambia. Las paredes de piedra rojiza guardan siglos de historia y fe, y el silencio tiene un peso casi sagrado. Dentro de la iglesia, el aire huele a cera derretida y piedra fría; solo se escucha el leve chisporroteo de las velas.

Uno de los momentos más sobrecogedores fue bajar a la celda donde, según cuentan, San Gregorio el Iluminador estuvo prisionero durante trece años. La entrada es estrecha, y al descender por la escalera empinada se siente cómo la luz se apaga poco a poco. Abajo, la humedad y la penumbra hacen que el tiempo parezca detenerse. Es imposible no pensar en la fuerza y la fe que sostuvieron a alguien tanto tiempo en ese lugar.

Cuando volvimos a la superficie, el sol nos deslumbró. Afuera, el valle se extendía a lo lejos y el Ararat parecía aún más cerca. Nos sentamos un rato en el muro del monasterio, mirando el paisaje y dejando que el viento hiciera el resto. Hay lugares que no necesitan palabras, y Khor Virap es uno de ellos.

Nos fuimos en silencio, con esa sensación extraña de haber estado en un sitio donde el pasado todavía respira. Y mientras el monasterio se alejaba en el retrovisor, el monte Ararat seguía ahí, eterno, vigilando la historia.

Se nos quedo en el tintero lugares emblemáticos como el Monasterio de Tatev y el teleférico «Wings of Tatev, el mas largo del mundo, la ciudad de Dilijan  conocida como la «Suiza de Armenia», es una ciudad montañosa ideal para disfrutar de la naturaleza. Puedes explorar sus bosques y visitar monasterios como Haghartsin, Goshavank y Matosavank, o la Garganta del Debed, en definitiva Armenia nos enamoro por su gente y por su historia sin mencionar el famoso coñac, pero eso lo dejo para otro post.

¿Quieres Viajar Conmigo?

Viaja conmigo
error: Content is protected !!