
Ningxia en tres días: de los petroglifos de Helan al desierto de Tengger

El primer día comenzó con un trayecto en autobús de casi 1 hora, unos 60 km desde Yinchuan hasta el lago Shahu, en Shizuishan. Allí recorrimos el lago en barca, con paradas en las islas, antes de volver a la capital para comer. Esta zona se visita por el contraste del agua, el humedal y el desierto, algo poco habitual en el norte de China. Además, el humedal es un buen punto para ver aves acuáticas, sobre todo en primavera y otoño.



Los petroglifos de Helan
Por la tarde nos dirigimos hacia los montes Helan, la cordillera que separa Ningxia de Mongolia Interior. Se extiende unos 200 kilómetros de norte a sur, con el desierto al oeste y la llanura de Yinchuan al este.
Recorrimos el parque de arte rupestre, entre paredes de roca cubiertas de grabados. Los petroglifos, hechos por pueblos que vivieron en la zona hace miles de años, se realizaron golpeando y rayando la superficie de la piedra para representar escenas de caza, agricultura, pastoreo, rituales y tótems. Los grabados se agrupan en racimos a unos diez metros sobre el fondo del valle.

El conjunto data de una antiguedad entre 3.000 y 10.000 años. La reserva cuenta con casi 6.000 petroglifos, y 712 de ellos tienen rostros humanos como tema principal, una proporción que, según la información del parque, la convierte en el sitio con más rostros humanos de todo el registro mundial de arte rupestre.


Tumbas de Xixia y el vino de Yinchuan
El segundo día empezó con las Tumbas Imperiales de Xixia, a media hora de la ciudad. El imperio data del siglo XI, y reune la historia de las tribus Tangut. Este pueblo sobrevivio menos de 2 siglos hasta que los mongoles lo destruyeron hacia el año 1227. Los restos de su necropolis con nueve mausoleos imperiales y 271 tumbas, repartidas por unos 53 km cuadrados, no se estudiaron hasta el siglo XX. Fue inscrito hace poco en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Se conocen como las “pirámides chinas”.


Las tumbas se ven desde fuera como grandes montículos de tierra en el desierto, y buena parte de lo que contenían se trasladó al museo. Por eso conviene empezar la visita por el expectacular Museo.


El museo de Xixia: lo que quedó de un imperio que desapareció en 1227.
El museo ocupa un edificio de dos plantas dividido en seis secciones: breve historia de Xixia, cultura, religión y arte, sociedad y economía, las tumbas, y protección y herencia. Alberga cerca de 5.000 piezas. Entre ellas hay fragmentos de estelas con escritura tangut tallada en arenisca gris. La escritura propia fue uno de los rasgos del pueblo Tangut lo que afirma la identidad de este pueblo, y hoy casi nadie sabe leerla.


La dispersión de las tumbas dio pie a una leyenda recogida en una crónica del siglo XVI, la Jiajing Ningxia xin zhi. Según ese texto, el emperador Yuanhao ordenó levantar 360 montículos, uno por día durante un año, para confundir a los ladrones, y habría obligado a los trabajadores a quitarse la vida para que no revelaran dónde estaban las tumbas verdaderas. Nadie ha verificado que existieran tantos montículos. Lo que sí está documentado es que la dispersión dificultó durante siglos identificar las tumbas reales, lo que pudo ayudar a conservarlas



En la visita realizamos una actividad de impresión en papel con bloques de madera en escritura Xixia, sumamente interesante.

El vino de Ningxia: de un terreno de grava a la mayor región vitivinícola de China.
Por la tarde visitamos la bodega Zhihui Yuanshi, con cata incluida. Los viñedos se extienden al pie oriental de los Helan, donde la cordillera frena el clima duro del oeste y crea condiciones favorables para la uva. En poco más de una década, la región pasó de tener una tierra arida y desertica al borde del Gobi a producir más de 570.000 unidades de viñedos y más de 200 bodegas.
Pero, ¿ como es posible que esta zona se haya convertido en una renombrada zona vinicola? Los viñedos ocupan un corredor de unos 150 kilómetros al pie oriental de los montes Helan, entre las laderas y la llanura del río Amarillo, como la cordillera frena las tormentas de arena del Gobi y la zona recibe unas 3.100 horas de sol al año y menos de 200 milímetros de lluvia. Entonces, el proceso es que las


viñas se tumban cada noviembre. Después de la poda, los viticultores las inclinan con cuidado para que el tronco no se parta y las cubren con unos treinta centímetros de tierra. Los inviernos pueden bajar de los veinte grados bajo cero, y ninguna variedad europea sobrevive al aire libre. En marzo hay que desenterrarlas. Entre enterrar y desenterrar se va una parte considerable del presupuesto de mano de obra del viñedo, que algunas fuentes sitúan entre el 30 y el 40 %.
Las primeras uvas de vinificación se plantaron a comienzos de los años ochenta, cuando en la zona había prácticamente una sola bodega, Xixia King.



La tarde siguió con una experiencia de tejido de cáñamo y terminó viendo la puesta de sol en el parque Lanshan.


Zhihui Yuanshi, la bodega que visitamos durante el viaje de prensa, se levantó desde 2008 en una antigua cantera de arenisca abandonada. Se construyó con piedra del propio lugar y su nombre significa «nacido de la piedra». Xi Jinping la visitó en 2020.Hace décadas, esta zona era una estéril llanura desértica. Hoy, gracias al su clima privilegiado, su suelo pedregoso y a la protección de las montañas Helan, aquí se producen vinos premiados a nivel internacional.

Shapotou : la frontera del desierto de Tengger.
¿Porque es importante la visita a Shapotou? Aqui se ha llevado a cabo uno de los proyectos de frenado del desierto mas relevantes del ultimo siglo.Hacia 1949, el desierto estaba a solo 200 metros de la ciudad de Zhongwei, esta ciudad, en el sureste de Ningxia, ocupa un punto estratégico: está entre los montes Qilian y Helan y era la única puerta por la que el desierto de Tengger podía avanzar hacia el este. El avance de las dunas era un problema cotidiano. En Shapotou, según los vecinos, habia tormentas de arena unos 300 días al año.

En el año 1958 se completo la primera linea de ferrocarril que cruzaba el desierto pero los expertos soviéticos que ayudaron a diseñarlo calcularon que la arena lo enterraría en treinta años, y en el primer año de servicio las vías quedaron cubiertas y hubo que suspender la circulación once veces.

Como soluccion en el año 1955 en Zhongwei se abrio la primera estación forestal del desierto. Allí se probaron técnicas durante años hasta dar con una que sigue en uso.
¿En que consiste esta tecnica?
Cuadros de paja
El método es sencillo. Se coloca paja sobre la arena y se entierra en parte, formando una cuadrícula con un metro de separación. Cada pieza queda 10 centímetros bajo tierra y 30 por encima. Con el tiempo, la superficie de arena dentro de cada cuadro forma una costra dura que impide que se mueva. Después se plantan arbustos y se riegan: llevar agua del río Amarillo a las plantas aumentó mucho su supervivencia.
Seis décadas después, Zhongwei ha completado el control de la desertificación en unas 370.000 hectáreas y ha empujado el desierto unos 25 kilómetros. La cobertura vegetal pasó de menos del 1 % a cerca del 42 %.

Tengger: el «desierto del cielo»
El nombre ya dice algo del lugar. En mongol, Tengger significa a la vez «cielo» y «enorme». Es el cuarto desierto más grande de China, y una extension aprox. de mas de 30.000 kilómetros cuadrados. Quien lo imagine como un mar continuo de dunas se llevaría una sorpresa. En su interior se alternan dunas, cuencas de lagos, pastizales, colinas bajas, marismas saladas y llanuras, y las dunas ocupan el 71 % de la superficie, en su mayoría móviles según nos comentaron en la reciente visita. Hoy en dia hay una parte que alberga el hotel de las estrellas » desert Star Hotel» que abrio en 2020 , tiene forma de estrella , ofrece guia de observacion estelar , terapia de arena y cena en un comedor panorámico espectacular.

Cómo encaja Ningxia en una ruta por el noroeste de China
Ningxia se puede intercalar entre Xi’an y Lanzhou, que son dos paradas habituales de una ruta por el noroeste. Un recorrido razonable sería Xi’an, Yinchuan, Zhongwei, Lanzhou y, desde allí, el corredor de Gansu hacia Zhangye, Jiayuguan y Dunhuang. Es una propuesta de orden, no un itinerario cerrado: lo importante es que Zhongwei queda justo a mitad de camino entre Yinchuan y Lanzhou, y funciona bien como parada para Shapotou.
Lo que aporta Ningxia al conjunto es distinto de lo que da Gansu. Gansu ofrece el corredor de la Ruta de la Seda, con sus cuevas, fortalezas y desiertos de piedra. Ningxia suma los restos del imperio tangut en las tumbas de Xixia, el vino de la ladera de los Helan, los petroglifos y el contraste entre el río Amarillo y el desierto de Tengger.
