Espiritualidad y vida local a los pies del Himalaya
El Monasterio Songzanlin se encuentra a 5 km de la ciudad de Sangri-la ,llegar hasta aquí siempre había sido uno de mis «sueños», esos lugares que tienes idealizados como únicos y especiales , quizás porque estaba buscando el «Sangri-la» de James Hilton, el paraíso que describía en su novela Horizontes Perdidos, un lugar donde reinaba la paz, armonía y una longevidad extraordinaria basada en el equilibrio y la renuncia a los excesos … pues igual existió en algún momento ese lugar, desde luego yo no lo encontré en la actual Sangri- la, lo que sí es cierto, es que el Monasterio nos impresiono.
Pero ¿Cuál es la historia de esta ciudad? ¿Por qué todo el mundo quiere llegar a Sangri-la?
El aura de misticismo que rodea a la ciudad ha hecho que se haga referencia a ella como un lugar idílico y utópico, donde la calidad de vida parece superar todas las expectativas, la realidad es bastante diferente ¿Sabíais que este lugar en realidad se llamaba Zhongdian y pasó a denominarse oficialmente Shangri-La en 2001.
Y aunque no existan monjes de 120 años, lo cierto es que el lugar —y sobre todo su entorno— es una auténtica maravilla, se puede ver en los alrededores a los campesinos trabajando la tierra, reconstruyendo sus casas, una vida rural y autentica. A pesar de la gran cantidad de visitantes que recibe , conserva esa pureza de paraíso, marcada por la búsqueda de un equilibrio interior basado en la moderación y la sabiduría, también será porque a 3.500 metros la vida se «camina» a otro ritmo.
Monasterio de Songzanlin ¿Cómo llegar? y ¿Qué ver?
Llegamos al parking del centro de visitantes de Shangri-La, punto obligatorio de acceso para quienes desean visitar el pueblo y su famoso monasterio, ya que no está permitido acceder en coche privado. Aquí es imprescindible presentar el pasaporte para la identificación —conviene llevarlo siempre encima— y adquirir la entrada al recinto, cuyo precio ronda los 15 euros por persona.
Desde el centro de visitantes parten autobuses lanzadera de forma continua hasta la entrada del monasterio situada a unos 5km, una clara muestra del elevado número de visitantes que recibe Shangri-La cada día. Durante nuestra visita, la gran mayoría del turismo era local. Como alternativa, también es posible utilizar DIDI, el Uber chino, una opción muy económica: por unos 4 o 5 euros te deja directamente en la entrada del monasterio, pero entonces tendrás que abonar la entrada justo en el acceso principal del Monasterio.
El propio centro de visitantes está perfectamente acondicionado para el viajero, con restaurantes, baños, tiendas de souvenirs y ropa de abrigo. Sin embargo, lo que más nos llamó la atención fue la presencia de máquinas expendedoras de botellas de oxígeno, algo habitual y en muchos casos necesario, ya que Shangri-La se encuentra a 3.400 metros de altitud, y algunos viajeros pueden experimentar los efectos del mal de altura.
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«En el silencio de las montañas aprendemos que todo es transitorio y que el equilibrio interior es el verdadero camino».
— Enseñanza del budismo tibetano
Songzanlin, el corazón espiritual de Shangri-La
Conocido también como el Pequeño Potala, es el mayor monasterio budista tibetano de la provincia de Yunnan, donde viven mas de 600 monjes, convirtiéndolo en uno de los centros espirituales más relevantes del suroeste de China. Su fundación se remonta al año 1679, cuando fue erigido por orden del V Dalái Lama siguiendo los preceptos del budismo tibetano de la escuela Gelug.
Durante siglos, Songzanlin fue un destacado centro de formación religiosa y de poder espiritual, albergando a cientos de monjes y consolidándose como el núcleo cultural del antiguo reino tibetano de Zhongdian.
Hoy, más allá de su valor histórico y religioso, el monasterio es un lugar muy vivo, pudimos ver y sentir la espiritualidad tibetana, comprender la historia y admirar el entorno natural, en un paraje único.
Qué ver en Shangri-La: templos, historia y naturaleza en la meseta tibetana
Nosotros no pudimos ver en profundidad todos los atractivos que ofrece la ciudad, pasamos muy rápido, debíamos regresar a Kunming y nos separaban 750 kms por lo que hicimos una visita rápida de Sangri-la , pero llegamos a ver de forma panorámica, la Rueda de Oración Gigante, el templo de Guishan, Museo de la Larga Marcha del Ejército Rojo, con una hilera exterior de esculturas muy interesantes.
Una de las cosas mas interesante fue a pocos kilómetros del centro, el lago Napahai, situado dentro de una reserva natural protegida, es una zona de humedales, praderas alpinas, donde vimos como los pescadores utilizan tecnicas ancestrales para secar los pescados, estos los cuelgan en rejillas de madera, cuerdas o improvisados andamios, expuestos al sol y al viento de la alta montaña. Allí permanecen durante días, hasta que el aire frío y seco va transformando lentamente los pescados